jueves, 19 de diciembre de 2013

Día 1

Siento que la histeria me consume.
Hilos negros cruzan mis dedos y mis pies
haciendo curvas aceleradas a mil
kilómetros por hora.

Siento que la inspiración me esquiva.
Eso duele

Es sentirse muerto por dentro,
que tu llama se apaga lentamente
como el candil de un incendio
que no respira.

Ya no siento ese sopor de amor.

Mi pluma ya no corre más
por el papel como antaño.
Mi pluma cayó derrotada
por la felicidad.

Los fantasmas me dejaron
y mi papel no recibe más
mis lágrimas y mi sangre goteante.

La idea ridícula de la poesía bonita
golpea fuerte en mi mente e invade
todo lo que considero hermoso.

Unas palabritas por aquí,
unas palabritas por acá.
Poesía consta de figuritas
identificadas por teóricos
trasnochados tratando de
sondear lo insondable.

Frivolizando, desalmando,
endureciendo y dejando
carente de amor el alma
de cada ser que vomitara
otrora su alma en un papel

FSG
4/9/13



martes, 6 de agosto de 2013

Llanto por Matías Catrileo

El fuego es tuyo
Como aquel momento fatal 
en que tu corazón ensangrentado 
le fue arrebatado a la Tierra. 

Aquella tierra regada 
con sangre propia 
por la infamia del invasor. 

Dura
Negra
Indolente

Pero caíste tú 
y cien más se irguieron, 
frente en alto y lanza en mano 
para desterrar el oprobio 
y el matar. 

Cercar la Tierra quisieron. 
Pero mil veces fueron expulsados 
por corazones de tierra 
y gargantas de fuego gritando
Libertad. 

Y en heroica lid 
a la Madre Tierra volviste, Catrileo.

Felipe Soto 
18/03/13

La tierra de los destellos sin luz

Poesía pitonisa de tambores 
resonantes en cuadrados 
charangos de folclor desatado. 

Un cóndor vuela, 
un niño duerme, 
tres niños lloran 
acompasados por 
la lluvia de cristales 
magnos. 

Y el sol del monte nevado 
y duro de soles perpetuos 
perjudican un soñar 
de armonías blandas. 

El Inca en un trono 
de roca sin tallar 
y galopa un tambor 
sin galopar. 

Caballo sin herradura 
y sin son ni compás 
en siembras quemadas 
por el hielo duro y crudo 
del valle desolado. 

Mi llanto de cascadas 
en tierras vírgenes y selvas 
y pampas y ríos sin agua 
del desierto embriagado 
de sal y sol. 

Salitre y cal ardiente 
en fiordos helados 
de lluvia sin piedad. 

Desolación y abundancia 
en tiempos de guerra. 
Guerra para sí 
Guerra para no. 

Cascos de chinchilla 
y crines de caballo 
en mi cabeza, despiadados 
y sanadores de mi felicidad. 

Un paraje selvático desierto, 
un mar sin peces y un niño 
sin consuelo vestido de oro descalzo. 

Rey sin reino
Luna sin cielo
Sol sin luz

Vida sin agua... 

25/01/13
Felipe Soto