Cómo dueles en los
huesos.
Cómo ardes en los
labios.
Cómo caes en espiral
por mis ojos.
Eterno vórtice del
dolor caído en el
vacío.
Dueles como si de
ácido en las llagas
se tratase.
Mientes al
dejar el cráter.
Un volcán que se
apaga de a poco
bajo las nieves
perpetuas del
tiempo.
Eres música
Eres sicodelia pura.
Una ilusión
Una emoción
Un manantial
de ácido burbujeante.
Manas desde el cielo
y caes desde el aire.
Y caes
Y manas
Y brotas
Y vuelves a caer.
Y yo me sumerjo
en tus aguas
de cristal adormecido
por tu locura.
Y de pronto, nada.
Sólo el vacío.
Ya no manas, ya no brotas, ya no caes.
26/05/2014
miércoles, 9 de julio de 2014
La sombra más clara
que un amanecer.
Un desdibujo que
no alcanza a ser
en curiosidades clandestinas.
Un vómito de lo que parece
vano a la tinta de
un lápiz.
Duro sopor de lo que
ya no volverá.
Un tiempo pasado
de las letras y amores
que dejaron de ser,
un café que nunca
se terminó de tomar
y una guitarra que
resuena en ecos del
frío cuarto de flores
amargas y vencidas.
Un diamante de oro
y un acorde en
la penumbra.
Un cigarro que se apaga
como el eco de una campana
en la tiniebla.
Cala hondo en los huesos.
Cala hondo como un disparo
en la neblina del uno ser.
El frío recorre el espinazo
y se cristaliza.
Duele.
Duele.
Duele al son del arpegio
que nunca volvió a sonar.
26/05/2014
que un amanecer.
Un desdibujo que
no alcanza a ser
en curiosidades clandestinas.
Un vómito de lo que parece
vano a la tinta de
un lápiz.
Duro sopor de lo que
ya no volverá.
Un tiempo pasado
de las letras y amores
que dejaron de ser,
un café que nunca
se terminó de tomar
y una guitarra que
resuena en ecos del
frío cuarto de flores
amargas y vencidas.
Un diamante de oro
y un acorde en
la penumbra.
Un cigarro que se apaga
como el eco de una campana
en la tiniebla.
Cala hondo en los huesos.
Cala hondo como un disparo
en la neblina del uno ser.
El frío recorre el espinazo
y se cristaliza.
Duele.
Duele.
Duele al son del arpegio
que nunca volvió a sonar.
26/05/2014
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